martes, 25 de enero de 2011

EL PASTOR DE ARNABAL


Arnabal fue una zona minera situada en lo alto del barrio Barakaldes de regato. Como población minera tubo su importancia ya que contó, aparte de las minas,con su propio ferrocarril minero,con oficinas,con cuartel de la guardia civil y con escuelas para niños y niñas. No estará de más recordar tanto a don Martín Santurrón, como a Doña María Buzar y Doña María Trigueros,maestros que allí impartieron clases.
Corrían los años de la década de 1920,cuando por la serpenteaste carretera que une Retuerto con el El Regato-actualmente buena parte de este antiguo camino está cubierta por las aguas del pantano-caminaba un mocete cuya edad no parecía superar la docena de años”.Su rumbo era incierto lo que mostraba que la ignorancia o las circunstancias le hicieron tomar el camino de la cuenca minera Barakaldesa El lento caminar del flaco y pálido muchacho denotaba cansancio. Sus paradas y largas sentadas ,junto al cantarían rió Castaños, hacían sospechar que el rapaz había huido de casa.
En las aguas frescas lavó sus hinchados pies así como su sudorosa cara y cabellera,a la vez que saciaba la sed de su reseco gaznate en la milenaria fuente de Iguliz. Tras un breve descanso siguió su jadeante caminar hasta el lugar de Charanguero ,no sin antes haberse provisto de una buena descogotada de sabrosa pavías,que guardaba entre su sucia y rota camisa y la cuerda que sujetaba su pantalón corto,del que cabria pensar que su anterior propietario tuvo mas anchas sus posaderas.
Nochecita ya cuando escuchó el lejano sonar de las esquilas y cencerros de un rebaño. El chaval tomó acomodo entonces junto al riachuelo,donde pretendió conciliar el sueño. La noche era clara y las estrellas fugaces correteaban por el espacio como queriendo ser juguetes del pobre vagabundo. No tardó mucho en dormirse en lo mas profundo, cuando sus ilusiones se vieron desveladas por el berrear de las ovejas .E su ansia por beber agua en el rió casi pisotearon al delgaducho muchacho. Siguiendo a las ovejas apareció el pastor y,junto a el, su peludo y vivaracho perro que atendía al nombre de Batió,cuyos ladridos eran coreados por la palabra cariñosa de su dueño,llamado Ocasiono,que al amanecer iniciaba la marcha para pastorear en el nuevo día.
Se frotaba los ojos el pequeño trotamundos cuando el viejo pastor le pregunto:
¿Qué haces tú por aquí muchacho?
- Voy camino de las minas en busca de trabajo -respondió el muchacho.
- Creo no equivocarme al decir que tú no eres de por aquí, ¿verdad? -insistió Ocasiono.
-No señor, soy asturiano.
- Lo mejor que puedes hacer es venirte conmigo y reponerte un poquito pues mucho me temo que no sirvas ni para llevar el botijo del agua de los mineros -le propuso el pastor.
Creo que tiene razón, estoy desfallecido y me cuesta hasta andar. Pues vamos al prado y repartiremos la comida para los dos -propuso Ocasiono.
Amena resultó la jornada para el pastor, pues no le faltó diálogo con un semejante y no con su perro, como acostumbraba. Bien comenzaron las cosas y el pequeño trotamundos dejó de serlo para convertirse en el zagal del rebaño. El trato y contrato consistió en seis ovejas del rebaño con sus crías al año, comida y ropa. Éstas fueron las ofertas que hizo Ocasiono y que, a su vez, fueron aceptadas por el pequeño asturiano.
Después de comer, Ocasiono quiso saber y nada mejor que preguntar, ya que era necesario que el chaval se identificara porque pudieran estarle buscando los familiares, y él no podía ni debía ser encubridor del abandono del hogar por parte de un menor. Me parece muy bien -dijo el chiquillo-. Me llamo Florentino Cerilla y soy asturiano. Mi abuelo murió hace algo más de un mes y hace unos días me escapé de su casa. Al verme solo decidí marcharme para recorrer el mundo.
Bueno -dijo el pastor- ¿Pero es que no tenías más parientes para haberte quedado con ellos? No, no tenía a nadie más que a mi abuelo, y los vecinos no me trataban nada bien. Me decían que yo estaba endemoniado y nunca me dedicaron palabras cariñosas. Cierto es que algo hay en mí que no comprendo, ya que cuando pretendo hacer las cosas bien algo hace que me salgan mal. Mi abuelo me reñía constantemente, y también me acuerdo de algo que murmuró en cierta ocasión y que le entendí, como que si yo era fruto de un crimen pasional, pero nunca supe que era eso. Y ahora me estoy dando cuenta de que debí marcharme mucho antes de aquel lugar en que sólo recibí desprecios a mi persona.¿Y cómo se llama tu pueblo? – preguntó una vez más el interesado pastor. No se lo puedo decir, pero sí que recuerdo que era muy sucio, las caras de los hombres casi siempre estaban pintadas de carbón. Eran mineros. También había rebaños de cabras por los montes y vacas blancas y negras por los prados – comentó una vez más el chiquillo. Casi me estoy figurando que tu pueblo pertenece a la zona minera asturiana, quizá pudiera ser La Felguera ¿no?Pues algo así me pareció que lo llamaban -acertó a decir el joven asturiano.
* * *
Pasaron los años, y de aquel famélico muchacho que llegara de la cuenca minera asturiana sólo quedaba su casi extinguido acento astur al hablar. Su figura también había cambiado. Era un
buen mozo resultó, aún cuando sus modales eran bruscos y su carácter seguía siendo más bien huraño. Pese a estos inconvenientes no se perdía el ir a las romerías, bien de Cruces o las del mismo El Regato, así como la de San Ignacio en Bengolea . Las chicas le ponían buenos ojos a los que él no rehuía. Lo malo era cuando ellas se enteraban de que era pastor, entonces ya no resultaba un buen partido, ni tan encantador.
Todas estas cosas y otras muy similares no pasaban desapercibidas por la mente de Florentino. Poco a poco le fueron minando su pensamiento. Él quería ser algo más en la vida: tener dinero para recrear su vanidad La monotonía pastoril le hizo ser taciturno y hasta Batió, el pequeño y fiel compañero, solía pagar las consecuencias de su mal humor.
Ocasiono pronto se dio cuenta de aquella transformación y cierto día dijo:
¿Qué te pasa hijo? Te veo muy triste y pensativo, y eso no es bueno y puedes enfermar. Debes volver a ser alegre.
Gracias por su interés -dijo Floren muy apenado- hay algo dentro de mí que me abrasa las entrañas. Es el ansia que me dice que debo de salir de la pobreza y ser un hombre de ciudad y no un rudo patán del monte.
Aún eres muy joven y tú bien sabes que yo no estoy sobrado de salud, así que cuando yo muera, tú serás mi único heredero. Cuando esto ocurra -continúo Ocasiono- puedes vender el rebaño, y con los ahorros que poseo podrás rehacer una nueva vida … pero para esto tendrás que esperar a que Dios me llame.
- ¡Gracias, muchas gracias! Es usted muy bueno… y ya quisiera yo parecerme a usted – susurró Florentino.
* * *
Eran los primeros días del mes de marzo del año 1933 cuando, en la sobremesa nocturna de la rústica cabaña pastoril, conversaban los dos pastores bajo una temblorosa y tenue luz de un candil de carburo. Dentro de muy pocos días tendré que ir a Deusto para llevar una buena punta de corderillos. Se acerca el día de San José, y allí son muy dados a comer cordero asado en la romería y nunca regatean el precio. Así que será una buena parte de dinero para engrosar nuestros ahorros. Lo que usted diga -acertó a decir el taciturno Florentino, cuya mente vagaba en el más allá y sólo Dios sabía con qué raras intenciones.
Amanecía la fresca y prometedora mañana de un nuevo día cuando Ocasiono emprendía la marcha con dirección a Bilbao. Un pequeño borriquero tiraba de un carro y su mercancía eran unos corderitos que, con lastimero balar, parecían conocer su triste destino. Junto al carricoche saltaba Batió presintiendo que su dueño iba a prescindir de él, como así fue. Los lastimeros ladridos del fiel animal se dejaban oír hasta su paso por Mesperusa y, obediente al fin, tomó camino atrás para ponerse a las ordenes del zagal que, siguiendo la costumbre una vez más, ascendió con el rebaño hasta los pastos de Treskilotxa, donde pasaría la jornada.
Anochecía ya cuando el zagal, con buen criterio, tomó su larga vara de avellano a la vez que silbaba al fiel Batxi que, decidido y ladrador, puso en marcha a las remolonas ovejas. Pudo haber sido pura coincidencia, pero lo cierto fue que al lado del redil se juntaron de pronto con Ocasiono, que acababa de llegar de Bilao y que con aires de triunfador dijo a Florentino:Hoy he hecho un buen negocio, he cobrado casi el doble de lo que yo creía ganar en el trato … Y vosotros ¿qué tal? Por aquí no ha habido ninguna novedad y tanto el perro como yo hemos estado tranquilos – dijo Floren. ¡Me alegro mucho! -dijo Ocasiono al tiempo que sacaba del bolsillo un pequeño saquete de cuero con un buen montón de monedas cuyo sonido denotaba que eran de plata.
Una vez contadas y sonadas las piezas en la rústica mesa que había en la cabaña, Ocasiono apartó aquélla a un lado y tras levantar una tosca piel, que hacía las veces de alfombra, apareció un agujero en el suelo en cuyo interior podía verse un viejo perol. Contenía un buen montón de monedas, así como un buen fajo de billetes enrollados.
Todo este dinero será tuyo, querido Floren. Todo será tuyo cuando yo muera. Como ves no quiero tener secretos contigo, y menos ahora que no estoy muy sobrado de salud. Así que si algo ocurriera ya sabes dónde está el dinero.¡Es usted muy bueno, Ocasiono! -tartamudeó el zagal-. Es mucho dinero el que me confía y, a veces, es mejor ignorar para no tener malos pensamientos.
Ordeñaron las ovejas y después de una buena cena con pescado frito y unos pastelitos, que Ocasiono había traído, finalizaron la jornada. Después, tras el obligado y breve diálogo bajo la luz del candil, se acostaron. Florentino a penas pudo conciliar el sueño. En su mente se dieron cita todos los males que su cuerpo albergaba, y pronto surgió el deseo de matar para adueñarse del dinero de su bienhechor Ocasiono. No tuvo problemas para cometer el crimen. Un certero hachazo fue el final de una vida humana. El improvisado verdugo tuvo que dar un nuevo golpe de hacha para decapitar a Batió, cuyos lastimeros aullidos podían levantar sospechas anticipadas.
* * *
Una vez realizado el crimen era necesario preparar la huida, cosa que Florentino realizó con rapidez, ya que sólo quería el dinero. Tomó rápidamente la subida del monte por la Arboleda, y siguiendo las vías del ferrocarril minero se adentró en Somorrostro para continuar camino de Santander.
Los vecinos de El Regato pronto se extrañaron de que las ovejas de Ocasiono no salieran a los pastos. Se dio la alarma a la Guardia Civil de Amaba, y tras no muchos días dieron caza al malvado Florentino cuando ya estaba en la capital de la montaña. Convicto y confeso fue condenado a cadena perpetua, condena que realizó en el Penal de Santoña.
El 18 de julio del año 1936 fue un gran día para el malvado Floren. La guerra civil española fue su momentánea salvación ya que le ofrecieron alistarse en el ejército como voluntario para ir al frente de batalla. Equipado como un miliciano más fue destinado al frente de Gerundiano donde las escaramuzas de Villa real de Lava y Subidera fueron en parte la tumba del ejército vasco.
En la densa niebla de cierto amanecer, cuando la tropa tomaba su mísero desayuno, una bala perdida encontró lugar donde acomodarse. Fue en la cabeza de un soldado que se distinguió más por su cobardía que por su coraje. El muerto era Florentino Cerilla, al que nadie lloró por su muerte, ya que ésta la llevaba dentro de su perverso corazón.

3 comentarios:

  1. Año 1920.El tema de emigraciön siempre estubo presente en nuestro pais,tanto dentro como fuera de nuestras fronteras.

    De rebelde y abenturero juzgaremos a este pequeño hombre que tendria poco mas de doce años,y que escapo de casa ,para encontrar algo que reboloteaba en su mente mejor que en lo que su corta vida,le habian dado en su entorno familiar.Saliö de asturias si rumbo,bagabundeando durante mucho tiempo.Seriá por casualidad o porque por sus venas corría sangre de mineros,apareció en Euskadi,concretamente en la cuenca minera,donde pasaría la temporada mas angustiosa de su corta vida.

    Una luz de esperanza apareció un dia a la salida del trabajo,por la ladera del monte, otra vida errante,pero tranquila apareció en su camino,era un pastor que con su rebaño y su perro,veian pasar la vida lenta y aburrida.El encuentro fué un flechazo de amor paterno y filial.el viejo pastor vió en el chico un hijo que nunca tubo,y el muchacho a un padre del que careció desde muy pequeño.Tanto fue la compenetración,que despues de contarse ambos sus vidas habia nacido un zagal, que durante muchos años seria el ayundante del viejo pastor.

    En la impotencia de la vejez,el hombre depositó todo su cariño y sus bienes en el zagal y le dejó bien claro que cuando el muriera,todo lo heredaría el.Pero la felicidad nunca es perfecta.Fueron pasando los años y al joben zagalse le hacia largo la desaparición de su bienechor,y en su cabeza empezó a funcionar algo que hasta entonces no habia percibido.El egoismo y la embidia, anidaron en su corazon de tal manera que un dia estando durmiendo el patron le mató co un hacha y con el al unico i mejor amigo el perro.

    Epanico se apodero de el y escapó con en botin.No pasó mucho tiempo y cuando el creia verse libre de este infame crimen,la justicia le buscó otro destino, la carcel de Santoña.Tambien aqui pasó unos cuantos años en los que pudo recapacitar y arrepentirse de lo que habia hecho.Una vez mas el destino jugó con sus sentimientos, y una orden en la carceldejaría libre a los presos con una condición, alistarse al ejercito para ir al frente, pues era 1936 en que empezó la guerra civil.Esta libertaz condicionada seríasu final porque una bala enemiga, acabaría con su vida.Esta vez el destino haría de juez implacable y se cumplió el beredicto que por su crimen el mismo se habia condenado.

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  2. No había oido este cuento, y me ha gustado mucho .Pues este chico se dejó llevar por el ansia del dinero y no supo esperar a que falleciese quien tanto cariño le habia dado y tanto había hecho por él,pero de poco le sirvió ya que debido a su mala acción no pudo ser feliz nunca.TU NIETO O NIETA UNA PRECIOSIDAD.

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  3. 1) VERDADERAMENTE NO LO CONOCÍA.
    2) ME HA GUSTADO MUCHO.
    3) POR QUE LO QUE HACE ES DEMOSTRARNOS COMO SOMOS
    EN NUESTRA VIDA REAL , CON NUESTRAS ENVIDIAS , Y EGOISMO.
    4) ES UNA PRECIOSIDAD ES COMO SU AITITE.

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